Sección: Teoría

Fraseando con “swing”

Cuando en una partitura viene la indicación “swing”, “jazz”, “blues” o “bop” se pide al intérprete que ejecute las corcheas con “swing”, aunque la notación sea la habitual.

Fraseando con “swing”, la primera corchea es un poco más larga que la segunda. No existe acuerdo ni medida exacta. A tempos rápidos las dos corcheas son más “iguales”.

Otra característica del fraseo con swing es la distribución de los acentos: van en la corchea “débil” (la corchea “par”). También se suelen ligar las corcheas pares con la siguiente.

Veamos un breve ejemplo, basado en la melodía de Blue Monk:

bluemonkcorcheas.png

En estos cuatro primeros compases vemos una melodía de blues en corcheas. Una interpretación con “swing” acentuaría las síncopas (notas Fa y Sib en los compases 1 y 2, en azul) y ligaría las corcheas 2 y 3 (Mib y Mi, Lab y La, en los compases 1 y 2, en rojo).

bluemonkligado.png

Según lo que acabo de decir, las corcheas 4-5 del tercer compás (Mi-Mib) también podrían ir ligadas, así como las 6 y 7 (Fa-Do#). En este último caso se puede excusar, ya que el intervalo entre las notas es demasiado grande y puede resultar impracticable en algunos instrumentos.

Todo esto está sujeto a la voluntad del intérprete y es flexible. No todas las corcheas pares deben ir ligadas a la nota siguiente obligatoriamente.

En el siguiente vídeo muestro dos interpretaciones de esta melodía: primero, sin ligar las corcheas, después, ligando todas las corcheas pares.
Finalmente, a cámara lenta muestro la interpretación ligando algunas corcheas, pero no todas.


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Resolución rítmica

Leí hace mucho tiempo un artículo en una revista (no recuerdo cuál) en la que hablaban de la “resolución rítmica”, esto es, la capacidad de un músico de trabajar mentalmente con una subdivisión dada.

Ponían como ejemplo (generalizando mucho) que el típico músico aficionado solía tener una resolución rítmica de corcheas, los músicos con más formación y experiencia, de semicorcheas o más.

Estos días estoy empezando a estudiar algunos ritmos “funk” y disco y me encuentro con un montón de problemas, y todos derivan de lo mismo: me cuesta subdividir mentalmente el pulso en semicorcheas y combinarlas en distintas figuraciones y con silencios.

Vean los siguientes fragmentos:

Negras y corcheas:

corcheas.png

Tresillos:

tresillos.png

Semicorcheas:

semicorcheas.png

Soy incapaz de tocar el segundo compás de este último ejemplo con fluidez y relajado. Por supuesto, todo se puede aprender. Sólo hay que practicar.

Esta es la batería de ejercicios que me he puesto a mí mismo para ir empezando a “subdividir mi cabezota”. Estoy empezando con 70 bpm.

ejercicio.png

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El Jazz Modal - 2ª parte

Adiós, acordes

Veíamos en la anterior entrega que llegó un momento en el cual algunos músicos de jazz se cansaron del sistema armónico típico del jazz y sus progresiones de acordes. La solución que encontraron fue basar la improvisación en escalas o modos, y no en acordes. Se prescindió del ritmo armónico (acorde estable, acorde inestable, …) y se empezó a evitar toda configuración de voces que pudiesen recordar las resoluciones típicas de las progresiones de acordes.

Temas clásicos del jazz modal

En 1958 Miles Davis publica el álbum “Milestones“. El cuarto tema, “Miles” es un buen ejemplo de jazz modal. 16 compases en Sol dórico, 16 en La y otros 8 en Sol. Sin progresiones de acordes.

Miles (Milestones) - mp3, extracto - 411 Kb

En 1959, publica el disco “Kind of Blue“, que abre con el tema “So What”. 16 compases en Re dórico, 8 en Mib y otros 8 en Re.

So What (Kind of Blue) - mp3, extracto - 589 Kb

El acompañamiento de So What también se basa en acordes, pero construyen los acordes por cuartas en vez de la tradicional superposición de terceras. Estos acordes son ambiguos y no crean la sensación de resolución de los acordes por terceras.800px-miles_davis_so_what.png

Miles no fue el único músico que empezó a prescindir de las progresiones de acordes, pero fue el más conocido.

Maiden Voyage La influencia de esta nueva forma de componer e improvisar fue muy grande. Otros músicos también se escaparon de la armonía funcional “tradicional” y empezaron a componer y tocar temas con “sabor” modal. Algunos ejemplos también muy conocidos: Maiden Voyage, de Herbie Hancock y Speak No Evil, de Wayne Shorter; entre otros.Maiden Voyage es un tema cuya armonía se basa exclusivamente en acordes suspendidos. Va cambiando el centro tonal pero el tipo de acorde se mantiene (Maiden Voyage - mp3, extracto - 400Kb)

Speak, No Evil se mueve entre dos escalas (Do dorico y Reb lidio dominante) excepto en el cierre de las frases A, donde hay una progresión similar a un II-V y en la frase B, donde la progresión de acordes se basa en acordes de dominante que no resuelven (Speak, No Evil - mp3, extracto - 307Kb).

Speak No Evil
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El Jazz Modal - 1ª parte

Oímos mucho hablar del jazz “modal”, pero ¿qué es realmente? ¿Cuál es su fundamento teórico?
Lo poco que veo escrito en castellano por Internet se nota que no está escrito por personas con conocimientos de teoría musical y se limitan a repetir las típicas coletillas de “la liberación de la armonía del bop” y cosas así ;-)

En la Wikipedia (versión en inglés) hay dos estupendos artículos sobre los modos y el jazz modal. Recomendamos su lectura.

Un poco de historia

En la Antigua Grecia se tenía en muy alta consideración el arte musical y se teorizaba sobre él en igualdad de condiciones que otras artes y ciencias. Pronto empezaron a relacionar las distintas frecuencias con relaciones de números enteros (3/2, una quinta, 4/3, una cuarta, etc). En consecuencia llegaron a establecer algunas divisiones de la octava en siete grados de diferentes maneras. Estas distintas divisiones de la octava eran los modos. Había uno que empezaba con un tono, otro tono, un semitono, … otro modo empezaba con un tono, luego un semitono, etc …

A cada una de estas organizaciones o agrupaciones de notas le asociaron un estado de ánimo, o cualidad.

Mas tarde, ya en Europa Occidental se empezaron a utilizar algunos de estos modos de origen griego y se “inventaron” algunos otros. Los nombres que recibieron no coincidían con los nombres originales, pero sí se recogió la idea de que cada modo tenía una sonoridad propia y podía representar o simbolizar algo diferente al resto de modos.

Según se avanzaba en el arte de la armonización y el contrapunto algunos modos ganaron importancia respecto a los demás, hasta el punto de eclipsarlos. Estos modos que prevalecieron son los que hoy conocemos como escala mayor y escala menor.

Predominio de la escala mayor

La escala mayor tiene una propiedad muy interesante cuando empezamos a superponer notas por terceras (formar acordes): existe un acorde que “tiende” o “resuelve” al acorde principal de la escala, el I, que se construye sobre la primera nota. Este acorde es el V grado o acorde dominante (de séptima dominante). Es un acorde inestable pues contiene dos notas separadas por el intervalo mas “inestable” que se conocía: el tritono. En la escala de DO, el acorde dominante es Sol, Si, Re, Fa.
tritono.pngEntre las notas Si y Fa hay un tritono que resuelve muy bien a las dos notas de las notas más importantes de la escala: Do y Mi, el I grado (tónica) y el III grado, que determina la “cualidad” mayor o menor de la escala.

Esto causó la muerte de las demás escalas o modos. Ninguno poseía esta característica. Todos podían armonizarse (construir acordes con sus notas) pero en ninguno aparecía esta propiedad. Se salvó el modo eólico como escala menor, pero aún así fue tratada y “adulterada” para conseguir esta resolución.

El V grado de una escala menor natural no es un acorde de séptima dominante, sino de séptima menor (en La menor sería el acorde de Mi: Mi Sol Si Re). No hay tritonos que resuelvan grácilmente a la tónica, así que, sin anestesia ni pudor, se le cambió el Sol a Sol# para que el acorde V tuviese un tritono (escala menor armónica).

Sin embargo, esta nueva escala era un poco abrupta: La Si Do Re Mi Fa Sol# La. Teníamos un salto de tercera menor entre el 6º y el 7º grado. Solución: cambiar el 6º grado: ahora es Fa#. Esta nueva escala era la escala menor melódica.
El “truco” fue ganando en artificiosidad (1): la escala menor melódica era en realidad, dos escalas: La Si Do Re Mi Fa# Sol# La al ascender y La Sol Fa Mi Re Do Si La al descender.

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Prácticamente todo el sistema armónico occidental “serio” se construyó sobre estas dos escalas y el principo de resolución.

La armonía del jazz “clásico”

Las armonías del jazz se basaron en gran medida en el sistema “clásico europeo”. Encontrábamos acordes con función de tónica, subdominante, dominante, …
Poco a poco se fueron incorporando novedades a este sistema y se fue enriqueciendo: dominantes sustitutos, dominantes secundarios, intercambio modal, etc.
En el fondo, el sistema era el mismo, aunque con una nomenclatura diferente en muchos casos.

Una novedad importante fue el uso de la escala menor melódica (1, 2, 3m, 4, 5, 6, 7) como fuente de material armónico. Se construían acordes sobre la escala menor melódica que podían sustituirse por otros análogos de la escala mayor.

Al final de la época be-bop muchos músicos estaban hastiados con este sistema. Continuos cambios de acordes, modulaciones, sustituciones. El sistema no daba para más, y lo que es peor, a muchos músicos les parecía que sólo permitía improvisar siguiendo clichés y patrones: la melodía se supeditaba a la progresión armónica y en cierta forma, estaba limitada.

Se empezó a pensar en un sistema más simple, no dependiente de progresiones de acordes, en los que el improvisador pudiera tener más libertad a la hora de improvisar. Una de las soluciones más obvias fue prescindir de progresiones de acordes y del concepto de resolución - tensión basada en la armonía.

Obviamente, la escala mayor no podía ser utilizada para este propósito: su armonización y sonido recordaban demasiado lo que se quería evitar: el sentido de progresión armónica con tónicas, dominantes y demás funciones tonales.

Seguiremos con el tema en próximas entregas.

Notas:

  1. Al principio del capítulo V del tratado de armonía de Schönberg se explica esto con más detalle.
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Cómo hacer un “walking bass” sin pensar (mucho)

Hace unos años desarrollé un programa informático (ya no lo mantengo) que generaba automáticamente un acompañamiento musical a partir de una secuencia de acordes dada (como el Band In A Box).

Para hacer la parte del bajo estuve pensando bastante cómo hacer una especie de algoritmo o método automatizado para hacer un walking bass.

El resultado de mis cavilaciones lo plasmé en una página que todavía sigue por la red, que paso a reproducir aquí.

Antes de seguir sólo quiero apuntar que esta forma de hacer walking bass está pensada para que la aplique un programa informático, no un músico. Aún así, puede resultarnos válida en determinadas situaciones, teniendo en cuenta que siempre suena igual ;-)

Artículo original (julio de 2000, aproximadamente).

Construcción de una línea de bajo “walking bass”

Introducción:

La función de un walking es marcar los acordes y los cambios de acordes y llevar el ritmo, típicamente tocando negras, corcheas con swing y tresillos de corcheas.Existen unas “reglas” para construir la línea:

    1. Al pasar de un acorde a otro, la última nota debe estar un tono o semitono por encima o debajo de la primera del siguiente acorde.
    2. La primera nota de cada acorde conviene que sea la fundamental o tónica del acorde.
    3. Las notas del acorde (1, 3, 5,7) deben ir en partes fuertes del compás (la 1ª y la 3ª en un 4/4).

Lo ideal para un walking es que sea improvisado, si bien habrá una serie de patrones o figuras a las cuales recurriremos a menudo. Empezaremos por lo más básico, e iremos avanzando poco a poco.2.

Empezando…

Lo primero que haremos será tocar con un ritmo de negras las fundamentales de cada acorde, dividiendo el mástil en tres regiones: primera posición: Trastes del 1 al 4, segunda, del 6 al 9 y tercera, del 11 al 14.

Cuando un acorde coincida con una nota al aire, tocaremos la nota al aire, evitando usar la misma nota en el 5º traste de la cuerda superior. Haremos varias pasadas al ciclo de acordes, alternando los dedos de la mano derecha en todo momento: i,m,i,m,i… La siguiente pasada la alternancia será: m,i,m,i,m…

Al pasar de una cuerda a la siguiente más grave, podemos alternar los dedos o también resbalar el dedo que pulsó la cuerda aguda a la grave, sin cambiar de dedo. Esto sólo vale al ir de cuerdas agudas a graves, y cuando las cuerdas son adyacentes: del sol al re, del re al la, etc.

Cuando hemos hecho ya las dos pasadas en primera posición, haremos otras dos en segunda posición, recordando que cuando un acorde coincida con una nota al aire, tocaremos la nota al aire evitando usar la misma nota en el 5º traste de la cuerda superior, como antes dijimos.

Esto será muy beneficioso en los cambios de posición, pues mientras la nota suena al aire podemos tranquilamente desplazar la mano izquierda de posición sin que suene el arrastre por la cuerda y dándonos tiempo a efectuar el cambio.

Después haremos otras dos pasadas por la tercera posición.
Cuando ya hayamos hecho este ejercicio, localizaremos con facilidad las notas en cualquier región del diapasón.

Recomendamos el uso del metrónomo y trabajar con progresiones como las que vienen en el Real Book o similares.

Seguimos avanzando

Vamos a incorporar otra nota a nuestra lectura a vista de la progresión: la 5ª del acorde. Ahora tocaremos 1ª-5ª-1ª-5ª. Ojo, si el acorde es del tipo Xm7b5 ó Xº7 ó X+7, la quinta será disminuída en los dos primeros o aumentada en el X+.

La forma de hacerlo será como antes, por regiones del mástil y usando notas al aire siempre que sea posible. Hay que evitar tirar de “dibujito” en el diapasón, ya sabemos que las quintas son muy fáciles de visualizar y tenderemos a no pensar en la nota y sí en la posición.

Para ayudarnos a ésto, lo ideal es cantar las notas, nombrándolas a medida que las tocamos y usar en la mano izquierda la regla de un dedo para cada traste. En la primera posición puede ser cansada esta postura, así que se puede relajar un poco la norma, pero en segunda y tercera posición, no.

El siguiente patrón que usaremos será 1-5-8-5. Si el compás no es 4/4, algo parecido. Cuando esto esté dominado, pasaremos a incorporar la tercera del acorde. (En acordes del tipoXsus4, usaremos la 4ª). Los patrones a seguir pueden ser: 1-3-5-8, 1-3-5-1, 8-5-3-1, 8-3-5-8 y las variciones que se nos ocurran. Cuidado con las terceras, que pueden ser menores en unos acordes (X-,Xº) o mayores en otros (XMaj7,X7,..).

Llegados a este punto, si todo ha ido bien, ya conoceremos todas las notas en el diapasón y tendremos localizados los acordes y sus notas más básicas. Todavía no podemos hacer un walking decente, pero ya vamos teniendo una buena base.

El siguiente paso es conectar los acordes entre sí, y será lo que veamos próximamente:

Hasta ahora hemos tocado notas de los acordes sin tener en cuenta cómo estaban encadenados. A partir de ahora, debemos tener en cuenta el acorde que sigue al que estamos tocando, y procurar que la última nota del primer acorde esté a tono o semitono del segundo acorde.

Para lograr esto, ya no nos bastan las fundamentales, terceras y quintas, sino que hay que ampliar las notas disponibles que podemos tocar sobre un acorde. Necesitamos conocer las relaciones escala acorde. El principio de ésto es sencillo: consideramos que cada tipo de acorde lleva asociada una escala que lo representa:

  • maj7: Jónico (o mayor) o Lidio
  • m7: Dórico
  • 7: Mixolidio
  • m7b5: Locrio
  • m6 ó mMaj7: Menor melódica
  • 7#11: Lidia dominante
  • +7: Escala por tonos
  • 7b9: Escala disminuída semitono-tono
  • 7alt: Dominante alterada

Por supuesto existen muchas más escalas que podemos asociar a acordes, pero estas son las más usadas. En el esquema de debajo se ven todas estas escalas basadas en el acorde de Do (C).

Escalas - acordes
Escalas - acordes (2)

Vamos a trabajar con patrones, es decir, si decimos un patrón 1-2-3-5, tocaremos las notas primera, segunda, tercera y quinta de la escala que corresponda al acorde del momento. Ejemplo:

walk2.gif

Pasemos a lo siguiente: Conectemos acordes, usando las notas de la escala que corresponda, tocando la fundamental en la primera parte del compás y acercándonos un tono o semitono por encima o por debajo.

En todos estos patrones, he puesto un acorde cualquiera, el que le sigue y la distancia que los separa (una segunda, una tercera,…).

Estos patrones son válidos para cualquier tipo de acorde, sin más que adaptar el patrón a la escala que corresponda. Ahí van:

Patrones para walking
Patrones para walking (2)

Nota:
Si el acorde dura solo medio compás (2 partes) usaremos sólo la primera y la última nota del patrón:

walk4.gif

Vamos a poner un ejemplo: Un blues en Fa:

Blues en Fa

Aplicando lo aprendido:

Ya hemos visto un montón de patrones, voy a poner algunos ejemplos.

Los pasos son:

  1. Ver qué escala corresponde al acorde que tenemos delante.
  2. Ver a qué distancia está el siguiente acorde.
  3. Ver qué patrón de los que hemos visto cuadra.

Vemos aquí un ejemplo:

Days of Wine and Roses

Esto es lo más duro de construir un walking bass, el ir automatizando los patrones y aplicarlos a las progresiones de acordes, lo recomendable es usar al principio pocos patrones, e ir aplicándolos a progresiones, y más adelante, ir incorporando más patrones.

Estudiar siempre con metrónomo y no desanimarse: cada día, un poquito.

Autumn Leaves

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