Sección: Instrumentos

Scrapple from the Apple

Scrapple from the Apple es un tema típico del be-bop compuesto por Charlie Parker.

En mi grupo estamos montando esta canción y la verdad es que un tema que se presta muy bien a que la melodía sea interpretada al unísono, así que me he puesto manos a la obra y la estoy intentando hacer en el contrabajo.

Es algo difícil sobre todo por algunos “saltos” importantes que da la melodía, pero esta es la digitación que me había preparado:

Curioseando por Internet voy y me encuentro esto:

Este señor, Brian J. Wright, lo hace totalmente diferente y digita el tema más parecido a como se haría en una guitarra o bajo eléctrico, sin tantos cambios de posición.

Lo he intentado hacerlo un poco a su manera, pero me resulta imposible. Me da la impresión de que este hombre toca utilizando los cuatro dedos de la mano izquierda y abarcando un semitono por dedo. A mí no me da la mano para tanto, así que seguiré con mi digitación.
Sin embargo, al verle, he pensado un cambio en la frase que más me costaba (el tresillo descendente re – do – sib de la segunda frase):

Ahora la mano no tiene que hacer un salto tan grande y la frase suena más fluída.

Actualización:

Llevo unos cuantos días practicando (a ratos) y no consigo que me salga bien ni por asomo. Esto es lo mejor que puedo conseguir:

Acabaré tocándola con el bajo eléctrico :-(

2ª actualización

Efectivamente, es más fácil con el bajo eléctrico:

Comentarios (7)

Probando un contrabajo eléctrico

He comprado un contrabajo eléctrico Stagg EDB 3/4 para poder tocar por las noches y traer y llevar a los ensayos de mi grupo.

Está bastante bien, es cómodo, no pesa mucho y suena aceptablemente:

No es un contrabajo, pero puede valer como sustituto.

Comentarios (24)

Física del bajo y el contrabajo

Muchos bajistas se sorprenden mucho cuando tocan un contrabajo por primera vez de las distancias en el instrumento. ¿Por qué tiene que tener un tiro tan largo? Si la notas son equivalentes, ¿para qué tanta incomodidad y dureza al tocar?

Vamos a recordar un poco de física elemental y aplicarla a nuestros instrumentos.
Recordemos de qué factores depende la frecuencia (altura de la nota) en una cuerda. Básicamente (y simplificando un poco) son tres: masa de la cuerda (si el material es el mismo podemos asimilar este parámetro al grosor de la cuerda), longitud y tensión:

f = k*T / (L*G) siendo k una constante que agrupa otros factores (densidad, etc), T la tensión, L la longitud y G el grosor.
Esto se puede traducir de la siguiente forma: a mayor tensión, mayor altura; a mayor grosor o longitud, menor altura.

Así pues, en nuestro bajo eléctrico la frecuencia de una nota (vamos a suponer el Mi grave) sería:

f = k*Tb / (Lb*Gb)

y para el contrabajo:

f = k*Tc / (Lc*Gc)

Si asumimos que tocamos la misma nota con los dos y que las cuerdas son del mismo material (acero rico en níquel), podemos escribir lo siguiente:

Tb / (Lb*Gb) = Tc / (Lc*Gc)

Vamos a ponerle números a esta igualdad. El tiro de un contrabajo 3/4 es aproximadamente 105 cm; el de un bajo, 86 cm. El grosor de la cuerda E en un bajo más o menos estándar es 2,8 mm; en un contrabajo un poco más: 2,9 mm.

Veamos cómo queda:

Tb / 240,8 = Tc / 304,5 o lo que es lo mismo:

Tc = 1,26 Tb

¿Qué quiere decir esto? Traducido al lenguaje común es que la cuerda E de un contrabajo tiene un 26% más de tensión que la de un bajo eléctrico. Haciendo las mismas cuentas para la cuerda G (1,3 mm y 1,4 mm para el bajo y contrabajo respectivamente) me sale que la del contrabajo tiene un 31% más de tensión.

Consecuencias:

  1. El contrabajo es bastante más duro de tocar, por la mayor tensión, la mayor altura de las cuerdas respecto al diapasón y su mayor tiro.
  2. Al tener la cuerda tanta tensión puede “mover” una caja de resonancia bastante grande y obtener más volumen. Existen bajos acústicos pero no dan ni una fracción del volumen sonoro que proyecta un contrabajo.
  3. El timbre de las notas del contrabajo (acústico o amplificado) no tiene nada que ver con las del bajo (eléctrico o acústico). Obviamente la construcción y la forma del instrumento es determinante, pero la tensión de las cuerdas también.

¿Qué sentido tiene entonces tocar el contrabajo, mucho más difícil, frágil y caro que el bajo eléctrico? Para mí la respuesta está clara: el sonido. Prueben a tocar el C agudo (5º traste de la primera cuerda) en el bajo y luego en el contrabajo. Hagan un “walking bass” con notas sobre este registro o más agudas. ¿Qué instrumento tiene más presencia y “peso”?

Comentarios

« Entradas anterioresEntradas siguientes »