Ampliando el rango de un ‘fretless’

Tengo un bajo ‘fretless’ económico al que le quité los trastes. Se trata de un Jack&Danny YC-JB.

Me gusta mucho cómo suena, pero tiene (mejor dicho, tenía) una limitación inherente a todos los bajos tipo “Jazz Bass”: el diapasón sólo tiene 21 trastes, con lo que la nota más aguda que se puede sacar es un Mi.

En mi repertorio tengo algunos temas en los que la melodía sube un poco más, por ejemplo “Take Five” (hasta un Sol bemol) o “Dolphin Dance” (hasta Fa #), así que se me quedaba un poco corto.

Recordando el mecanismo de extensión (hasta el Do grave) que llevan algunos contrabajos en la cuarta cuerda, pensé en hacer lo mismo pero para los agudos. Los materiales que se necesitan son: un listón de madera dura, no muy gordo (de unos 5 mm), sierra para recortarlo, lija y pegamento tipo “Super Glue” (cianoacrilato).

Se recorta un trozo de listón que abarque las dos primeras cuerdas (o todas, si se quiere) y se va lijando hasta las dimensiones adecuadas.

El listón recortado sin lijar

Listón recortado sin lijar

Comprobación de las dimensiones

Comprobando las dimensiones

img_1233.JPG

El listón ya lijado y pegado

img_1235.JPG

El listón pegado y con la unión listón - diapasón finalizada: se pone “Super Glue” en la unión y se lija (con lija fina, 00 ó 000) hasta que se difunde el pegamento y se mezcla con el polvillo que suelta la madera.

img_1236.JPG

El bajo encordado con la extensión ya finalizada.

Lo más importante de todo: ¿funciona este invento? ¿suenan bien estas notas ‘extras’?
Juzguen uds. mismos:


Lo que más complicado me resulta es llegar a estas notas, ya que el recorte del cuerpo del bajo no es muy profundo, así que he optado por hacer como en el contrabajo y pasar el pulgar por encima del diapasón. Steve Bailey lo hace mucho.
A mí no me sale nada bien. Tengo que practicar este movimiento ;-)

Comentarios

Otra Clave de Fa ;-)

Mi amigo Santiago ha abierto un blog que también se llama como éste, “La clave de Fa“. Le seguiremos desde aquí atentamente. Me han gustado las cuerdas que gasta :D

 

 

Comentarios (1)

Resolución rítmica

Leí hace mucho tiempo un artículo en una revista (no recuerdo cuál) en la que hablaban de la “resolución rítmica”, esto es, la capacidad de un músico de trabajar mentalmente con una subdivisión dada.

Ponían como ejemplo (generalizando mucho) que el típico músico aficionado solía tener una resolución rítmica de corcheas, los músicos con más formación y experiencia, de semicorcheas o más.

Estos días estoy empezando a estudiar algunos ritmos “funk” y disco y me encuentro con un montón de problemas, y todos derivan de lo mismo: me cuesta subdividir mentalmente el pulso en semicorcheas y combinarlas en distintas figuraciones y con silencios.

Vean los siguientes fragmentos:

Negras y corcheas:

corcheas.png

Tresillos:

tresillos.png

Semicorcheas:

semicorcheas.png

Soy incapaz de tocar el segundo compás de este último ejemplo con fluidez y relajado. Por supuesto, todo se puede aprender. Sólo hay que practicar.

Esta es la batería de ejercicios que me he puesto a mí mismo para ir empezando a “subdividir mi cabezota”. Estoy empezando con 70 bpm.

ejercicio.png

Comentarios (3)

El Jazz Modal - 2ª parte

Adiós, acordes

Veíamos en la anterior entrega que llegó un momento en el cual algunos músicos de jazz se cansaron del sistema armónico típico del jazz y sus progresiones de acordes. La solución que encontraron fue basar la improvisación en escalas o modos, y no en acordes. Se prescindió del ritmo armónico (acorde estable, acorde inestable, …) y se empezó a evitar toda configuración de voces que pudiesen recordar las resoluciones típicas de las progresiones de acordes.

Temas clásicos del jazz modal

En 1958 Miles Davis publica el álbum “Milestones“. El cuarto tema, “Miles” es un buen ejemplo de jazz modal. 16 compases en Sol dórico, 16 en La y otros 8 en Sol. Sin progresiones de acordes.

Miles (Milestones) - mp3, extracto - 411 Kb

En 1959, publica el disco “Kind of Blue“, que abre con el tema “So What”. 16 compases en Re dórico, 8 en Mib y otros 8 en Re.

So What (Kind of Blue) - mp3, extracto - 589 Kb

El acompañamiento de So What también se basa en acordes, pero construyen los acordes por cuartas en vez de la tradicional superposición de terceras. Estos acordes son ambiguos y no crean la sensación de resolución de los acordes por terceras.800px-miles_davis_so_what.png

Miles no fue el único músico que empezó a prescindir de las progresiones de acordes, pero fue el más conocido.

Maiden Voyage La influencia de esta nueva forma de componer e improvisar fue muy grande. Otros músicos también se escaparon de la armonía funcional “tradicional” y empezaron a componer y tocar temas con “sabor” modal. Algunos ejemplos también muy conocidos: Maiden Voyage, de Herbie Hancock y Speak No Evil, de Wayne Shorter; entre otros.Maiden Voyage es un tema cuya armonía se basa exclusivamente en acordes suspendidos. Va cambiando el centro tonal pero el tipo de acorde se mantiene (Maiden Voyage - mp3, extracto - 400Kb)

Speak, No Evil se mueve entre dos escalas (Do dorico y Reb lidio dominante) excepto en el cierre de las frases A, donde hay una progresión similar a un II-V y en la frase B, donde la progresión de acordes se basa en acordes de dominante que no resuelven (Speak, No Evil - mp3, extracto - 307Kb).

Speak No Evil
Comentarios (2)

El Jazz Modal - 1ª parte

Oímos mucho hablar del jazz “modal”, pero ¿qué es realmente? ¿Cuál es su fundamento teórico?
Lo poco que veo escrito en castellano por Internet se nota que no está escrito por personas con conocimientos de teoría musical y se limitan a repetir las típicas coletillas de “la liberación de la armonía del bop” y cosas así ;-)

En la Wikipedia (versión en inglés) hay dos estupendos artículos sobre los modos y el jazz modal. Recomendamos su lectura.

Un poco de historia

En la Antigua Grecia se tenía en muy alta consideración el arte musical y se teorizaba sobre él en igualdad de condiciones que otras artes y ciencias. Pronto empezaron a relacionar las distintas frecuencias con relaciones de números enteros (3/2, una quinta, 4/3, una cuarta, etc). En consecuencia llegaron a establecer algunas divisiones de la octava en siete grados de diferentes maneras. Estas distintas divisiones de la octava eran los modos. Había uno que empezaba con un tono, otro tono, un semitono, … otro modo empezaba con un tono, luego un semitono, etc …

A cada una de estas organizaciones o agrupaciones de notas le asociaron un estado de ánimo, o cualidad.

Mas tarde, ya en Europa Occidental se empezaron a utilizar algunos de estos modos de origen griego y se “inventaron” algunos otros. Los nombres que recibieron no coincidían con los nombres originales, pero sí se recogió la idea de que cada modo tenía una sonoridad propia y podía representar o simbolizar algo diferente al resto de modos.

Según se avanzaba en el arte de la armonización y el contrapunto algunos modos ganaron importancia respecto a los demás, hasta el punto de eclipsarlos. Estos modos que prevalecieron son los que hoy conocemos como escala mayor y escala menor.

Predominio de la escala mayor

La escala mayor tiene una propiedad muy interesante cuando empezamos a superponer notas por terceras (formar acordes): existe un acorde que “tiende” o “resuelve” al acorde principal de la escala, el I, que se construye sobre la primera nota. Este acorde es el V grado o acorde dominante (de séptima dominante). Es un acorde inestable pues contiene dos notas separadas por el intervalo mas “inestable” que se conocía: el tritono. En la escala de DO, el acorde dominante es Sol, Si, Re, Fa.
tritono.pngEntre las notas Si y Fa hay un tritono que resuelve muy bien a las dos notas de las notas más importantes de la escala: Do y Mi, el I grado (tónica) y el III grado, que determina la “cualidad” mayor o menor de la escala.

Esto causó la muerte de las demás escalas o modos. Ninguno poseía esta característica. Todos podían armonizarse (construir acordes con sus notas) pero en ninguno aparecía esta propiedad. Se salvó el modo eólico como escala menor, pero aún así fue tratada y “adulterada” para conseguir esta resolución.

El V grado de una escala menor natural no es un acorde de séptima dominante, sino de séptima menor (en La menor sería el acorde de Mi: Mi Sol Si Re). No hay tritonos que resuelvan grácilmente a la tónica, así que, sin anestesia ni pudor, se le cambió el Sol a Sol# para que el acorde V tuviese un tritono (escala menor armónica).

Sin embargo, esta nueva escala era un poco abrupta: La Si Do Re Mi Fa Sol# La. Teníamos un salto de tercera menor entre el 6º y el 7º grado. Solución: cambiar el 6º grado: ahora es Fa#. Esta nueva escala era la escala menor melódica.
El “truco” fue ganando en artificiosidad (1): la escala menor melódica era en realidad, dos escalas: La Si Do Re Mi Fa# Sol# La al ascender y La Sol Fa Mi Re Do Si La al descender.

menor.png

Prácticamente todo el sistema armónico occidental “serio” se construyó sobre estas dos escalas y el principo de resolución.

La armonía del jazz “clásico”

Las armonías del jazz se basaron en gran medida en el sistema “clásico europeo”. Encontrábamos acordes con función de tónica, subdominante, dominante, …
Poco a poco se fueron incorporando novedades a este sistema y se fue enriqueciendo: dominantes sustitutos, dominantes secundarios, intercambio modal, etc.
En el fondo, el sistema era el mismo, aunque con una nomenclatura diferente en muchos casos.

Una novedad importante fue el uso de la escala menor melódica (1, 2, 3m, 4, 5, 6, 7) como fuente de material armónico. Se construían acordes sobre la escala menor melódica que podían sustituirse por otros análogos de la escala mayor.

Al final de la época be-bop muchos músicos estaban hastiados con este sistema. Continuos cambios de acordes, modulaciones, sustituciones. El sistema no daba para más, y lo que es peor, a muchos músicos les parecía que sólo permitía improvisar siguiendo clichés y patrones: la melodía se supeditaba a la progresión armónica y en cierta forma, estaba limitada.

Se empezó a pensar en un sistema más simple, no dependiente de progresiones de acordes, en los que el improvisador pudiera tener más libertad a la hora de improvisar. Una de las soluciones más obvias fue prescindir de progresiones de acordes y del concepto de resolución - tensión basada en la armonía.

Obviamente, la escala mayor no podía ser utilizada para este propósito: su armonización y sonido recordaban demasiado lo que se quería evitar: el sentido de progresión armónica con tónicas, dominantes y demás funciones tonales.

Seguiremos con el tema en próximas entregas.

Notas:

  1. Al principio del capítulo V del tratado de armonía de Schönberg se explica esto con más detalle.
Comentarios (2)

      artículos anteriores ->